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lunes, 8 de febrero de 2021

Elizabeth Witch T1 C3


 

Ese día Elizabeth se había levantado bastante temprano ya que debería ir a la escuela de magia negra.

-- ¿Porqué debemos ir nosotras también? Somos brujas de magia blanca no brujas de magia negra -- dijo Fiorela colocando un libro en su mochila.

-- Para que Eli no se sienta sola, De todas formas aunque vayamos a la escuela de magia negra yo tengo mi atuendo perfecto -- decía Estefany con mucha alegría mostrando sus jeans negros, una blusa con una pequeña calavera delante y un maquillaje dark -- ¿Me parezco a una bruja de magia negra no?

-- Claro, te ves espeluznante -- dijo Elizabeth riendo.

Las demás chicas lanzar una pequeña carcajada, luego de algunos minutos las cuatro chicas salieron de la habitación para así bajar las escaleras y salir de la escuela de magia blanca.

-- Bueno la escuela queda pasando el bosque de los cuervos -- dijo fiorela señalando la escuela. Las chicas empezaron a caminar por el bosque hasta llegar a la escuela, la misma parecía abandonada pero simplemente era la esencia del lugar.

-- ¿De verdad tendremos que pasar tres días aquí? -- dijo Pricila mirando el lugar.

-- Bueno no es tan malo, lo malo estara adentro, somos brujas de magia blanca y dentro de nada nos encontraremos con las brujas de magia negra -- dijo Elizabeth mirando algunas brujas que pasaban por el lugar, las brujas de magia negra las observaban, desde su forma de ser hasta su atuendo las cuales las definían como brujas de magia blanca.

-- Bueno son tres días, aguantaremos -- dijo Pricila entrando al recinto.

Empezamos a caminar por el lugar viendo como todos los alumnos presentes en los pasillos nos miraban y hacian algunas expresiones de enojo y burla. Después de algunos minutos llegamos al despacho de la directora, antes de tocar la puerta sentíamos la voz de una mujer.

-- Pasen, las estábamos esperando

Las cuatro chicas tragaron saliva y entraron, dentro había una mujer de unos 40 años de edad, para su edad se veía bastante joven. Traía un cabello recogido en una cola de caballo, unos lentes negros con una camisa negra bajo un saco negro.

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-- Tomen asiento chicas, vamos a hablar -- dijo la directora de la escuela de magia negra, en la voz de la mujer se mostraba que las chicas tenían que obedecer al instante.

-- Gracias por dejarnos estar en su escuela señorita directora -- dijo Estefany con mucho respeto.

-- De nada, pero solo acepté ya ayuda que me pedía mi camarada Brandy. Bueno por una semana estarán en mi escuela. Espero que se esfuercen por qué las notas que sacarán aquí quedarán en su expediente. Eso es todo fuera de mi vista.

Las cuatro chicas se miraron entre ellas y salieron obedientemente de la habitación.

-- ¿Siempre será asi? -- dijo Fiorella mirando aún había la dirección.

-- No creo que esté feliz de que brujas de magia blanca estén en su escuela -- dijo Estefany mirando a los lados.

Elizabeth seguía caminando mirando a sus lados hasta que una voz conocida la hizo detenerse y darse la vuelta.

-- Miren quién decidió visitar a su hermana mayor -- dijo Clarisse acercándose a Elizabeth.

-- No te vine a visitar, tengo que estar aquí una semana para igualar mis poderes -- dijo el Elizabeth sin darle mucha importancia a las palabras de su hermana.

-- Jaja te deseo suerte entonces, pero veamos que tan poderosa te pusiste ¿Porque no nos batimos en duelo aquí y vemos quién es más fuerte? -- dijo Clarisse haciendo qué las brujas y hechiceros que estaban a los alrededores lanzarán una carcajada.

-- No pienso gastar mi tiempo jugando a las muñecas contigo -- dijo Elizabeth para darse la vuelta notando como su comentario causaba las carcajadas en el lugar, pero esta vez eran para Clarisse. La pelirroja se sonrojó un poco por aquel comentario pero como su pequeña hermana ya se había marchado decidió darse la vuelta para continuar con la discusión más tarde.

Las clases habían comenzado y las chicas debían demostrar lo que sabían, algo que era bastante complicado ya que si realizaban una actividad bien de todas formas los profesores la pondría en como que estaba mal.

-- Demonios así vota terminar ensuciando mi expediente -- dijo Estefany frustrada.

-- Mejor vayamos a comer algo para intentar tranquilizarnos -- dijo Priscila caminando hacia la cocina.

-- Si, tienes razón. Si como algo podré hacer las cosas mejor -- dijo Estefany mostrándose más positiva.

Cuando llegaron al comedor intentar a sentarse en una mesa dónde habían brujas cercanas, pero cuando lo fueron a hacer instantáneamente las brujas de esa mesa decidieron sentarse en otro lado.

-- Tss mejor, más lugar para nosotras -- dijo Fiorella sin mostrarle importancia a lo que acababa de pasar. Las chicas ya se habían servido el almuerzo y empezaban a comer cuando nuevamente Clarisse se acercó a Elizabeth.

-- Bueno bueno escuché que no les fue tan bien como imaginaban ¿No? -- dijo esta con una sonrisa en sus labios.

--Ya cierra la boca -- dijo Elizabeth mientras comía su puré de papás.

-- ¿Y si no lo hago? Aún me debes una pelea niña -- dijo Clarisse lanzando un pequeño rayo a su hermana pequeña. Esta rápidamente desvía dicho rayo con un poco de su poder. Sin pensarlo dos veces pone su mano en su plato y toma un gran puñado de puré de papas y se lo lanza su hermana haciendo que ésta quedé con puré de papas en el rostro. Todas las brujas hechiceras del comedor empezaron a reír con ganas ya que todos estaban observando para ver qué pasaba.

¡Elizabeth! ¿Qué crees que haces? -- dijo Estefany en forma regañó hacia Elizabeth.

-- ¡Ella empezó! -- dijo Elizabeth pero antes de poder decir algo más vio como su hermana hundió su mano en un plato de fideos y se lo lanzó el Elizabeth, luego de darle en el rostro a la chica una gran batalla de comida comenzó en el lugar. Sólo se podían escuchar alumnos gritando, otro riendo, profesores pidiendo orden y a Estefany intentando agarrar el Elizabeth.

-- ¡Orden! -- grito la directora, su voz retumbó por todo el salón haciendo que en la guerra de comida terminara -- Elizabeth, Clarisse y Estefany las quiero a las tres en mi despacho ¡Ahora!

Las tres chicas tragaron saliva y empezaron a caminar hacia el despacho de la directora. Yo estaba bastante nerviosa ya que no quería que me expulsaran. Cuando llegamos al despacho entramos y nos quedamos de pie frente a la directora.

-- No necesito ni que me digan qué pasó. Procederé al castigo de ambas, Clarisse tu te quedarás aquí. Ya vienen a darte tu castigo. Estefany al ser a jefa del comité estudiantil de la escuela de magia blanca tú te encargarás del castigo de Elizabeth ¿Podrás con ello? -- dijo la directora mirando a mi amiga.

Estefany se quedó callada por unos segundos. Yo estaba bastante alegre ya que por suerte me había salvado de un castigo, estaba segura que Estefany no podría castigarme pero de todas formas diría que sí lo haría para que yo no tuviera un castigo.

-- Si, lo haré directora -- dijo Estefany finalmente para luego tomar de la oreja Elizabeth y llevársela a un salón cercano. Cuando ya estaban a solas en la habitación Elizabeth sonrío.

-- Buena actuación Estefany, ya puedes soltar mi oreja

-- ¿Quién dijo que estaba actuando? Realmente te voy a dar un castigo -- dijo Estefany aún jalando la oreja de Elizabeth mientras se dirigía al sillón que se encontraba en el salón.

-- ¿Qué? ¿Realmente me vas a castigar? ¿Porque? -- dijo Elizabeth a ver qué Estefany la estaba llevando al sillón y esperando que eso no significara lo que creía que iba a pasar.

-- ¿Cómo que porque? día de clases en la escuela de magia negra. Además se me designó castigarte y lo dije el otro día, si debo castigarlas por algún mal comportamiento, lo haré sin importar que sean mis mejores amigas -- dijo Estefany para así sentarse en el sillón y colocar a Elizabeth sobre su regazo.

Elizabeth se ponía nerviosa al ver como su amiga sentada en el sillón y la colocaba sobre su regazo.

-- Espera Estefany, podemos hablarlo, no es necesario darme nalgadas en este momento -- antes de poder seguir hablando sintió como su amiga le daba la primera nalgada en su nalga derecha -- auu!!

-- No Eli, mereces este castigo -- dijo Estefany con autoridad mientras le daba varias nalgadas a Elizabeth mientras con su mano izquierda la mantenía bien sujeta sobre su regazo.

Elizabeth en ese momento solamente podía aguantar las nalgadas ya que tampoco podía escaparse de las mismas.

-- Aaau! Aaau!! -- decia la joven sintiendo como las nalgadas dolían cada vez más.

Estefany seguía nalgueando a su amiga por algunos minutos más hasta que finalmente se detenía y coloca sus dos manos en la espada de la chica.

-- Bueno, hemos terminado, espero que esto te enseñe a que debes comportarte Eli -- dijo Estefany con cariño hacia si amiga.

Elizabeth quién había aguantado las lágrimas en todo el castigo asintió con su cabeza levantándose para poder abrazar a su amiga.

-- L-lo siento -- decía abrazando a Estefany mientras con una mano flotaba sus nalgas.

Estefany sonreías con amabilidad mientras abrazaba a Elizabeth. Así estuvieron algunos minutos hasta que decidieron salir de la habitación y retomar las clases. Los días pasaron volando y al final de la semana se encontraban nuevamente en la escuela de magia blanca esperando a que le llegara una nueva noticia.

Continuara.....

Karen Banz C2

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Era un día tranquilo en la secundaria de mi ciudad. Yo estaba como siempre realizando algún garabato de futuras construcciones robóticas y de repente sonó el timbre para regresar a casa.

-- ¡Por fín!, pensé que no se acabaría más esa clase- dije estirandome.

--Tiene que prestar más atención a clases Karen, te van a servir para el futuro- me regaño mi mejor amiga Emilia- Por cierto, ¿estudiaste para el examen de historia de mañana?

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Amiga de Karen. Típica niña cute y Kawai.

--¿Examen de historia?- Y de repente recordé- AY es verdad, que mañana tenemos examen, bueno no importa, esta noche leo un poco.

--Más te vale estudiar en serio, ya no estamos en la escuela, aquí son más estrictos con las notas, si sacar mañas notas repetirás de curso.

--Tranquila, eso no pasará- dije mientras caminabamos de regreso a casa.

Ya en casa me encontré con toda la familia en movimiento.

--¿Has tardado mucho Karen? ¿Pasó algo? -me preguntó mi padre.

-- No, no paso nada, solo me demore caminando, ¿pasa algo aquí? ¿Dónde van todos?

--¿No te acuerdas, hoy te quedarás en casa con tu hermana Camila. Nathan se va a un pase escolar con la escuela y nosotros nos iremos con Teresa a ver un partido de Futbol.

--Ah es verdad, bueno, buen viaje.

Subí a mi habitación, coloque mi mochila en mi armario y me puse a ver televisión- ya estudiaré después- pensé.

Pasaron las horas y me dí cuenta que ya era un poco tarde para estudiar todo lo que entraba para el examen, así que opte por hacer un acordeón o chuleta (ya saben, ese pequeño papel con la información necesaria para copiar en un examen). Tomé mi lápiz y comencé a escribir, ya tenía experiencia en eso (¿como creen sino que pasaba todos los años son estudiar?, haciendo esto en los exámenes finales)

--Listo, con esto seguro me saco una muy buena nota en el examen- era sorprendente como en un pequeño papel entraba tanta información.

Me di la vuelta a tomar mi mochila para colocar dentro de mi cartuchera la chuleta cuando en el fondo del armario encontré mi nintendo perdido.

--¡Ahí está! Llevaba meses buscándolo, hasta que lo dí por perdido- y sin pensarlo dos veces me puse a jugar, olvidándome totalmente de la chuleta o acordeón en mi escritorio. Es necesario mencionar que mi escritorio esta a un lado de la puerta, es decir, el acordeón podía ser visto por todo el que entrara a la habitación.

Cometí mi primer error al no percatarme de eso.

--Karen, hija, nos vamos, hasta mañana- sentí gritar a mi madre del piso de abajo.

--Adiós mamá- grite muy concentrada en mi videojuego, tan concentrada que no me importo cunado mi hermana mayor Camila entro a mi habitación.

--Hola Karen, parece que nos quedamos solas hasta mañana, es casi la hora de cenar, ¿quieres que pidamos una pizza para cenar? -me dijo mi hermana con mucha amabilidad. Ella era una chica muy amable, pero cuando se enojaba podía dar mucho miedo.

--Genial, me parece buena la idea- Fue ahí cuando mire hacia mi hermana y la vi muy seria con los ojos clavados en la mesa. En un principio me costó entender que miraba, cuando recordé que era se me heló la sangre.

--Karen, ¿qué significa esto?- dijo Camila, su voz ya lo de decía todo, estaba muy enfadada.

--Ehh, no es lo que parece, enserio- dije levantadome y alejándome de mi hermana.

-- ¿Cómo que no es lo que parece? ¡Hiciste un acordeón para copiar en un examen!- dijo cada vez  más enojada- ¡Hasta aquí llego mi paciencia Karen Banz, voy a hacer algo que ni mamá ni papa tuvieron valor de hacer antes! - dijo Camila acercándose a mi.

En ese momento cometí mi segundo error, escapar.

Mire a mi alrededor buscando algo para lanzarle y así salir corriendo, solo encontré un montón de ropa sobre la silla, perfecto dije y se lo lancé. Cuando mi hermana estaba desprevenida salí corriendo por el pasillo.

Y seguido de mi segundo error vino mi tercer error, lanzarle más cosas a mi hermana y crear un caos en la casa.

--¡Karen será mucho peor si corres!- gritó mi hermana.

Yo proseguí a crear todo tipo de obstáculos en el camino para hacer caer a Camila, tiré jarrones, cuadros, un montón de ropa limpia en el salón, puse los sillones en el camino, en fin, cree un gran caos en la casa.

De repente paso lo que tenía que pasar, mi hermana me atrapó. Con el fin de que no escapara me agarró de la oreja y me llevo hasta el sillón, ya allí me coloco sobre su regazo.

--¿Qué vas a hacer?- dije un tanto asustada, sabiendo lo que iba a ocurrir.

--Algo que debiste recibir hace mucho tiempo, darte una buenas nalgadas- y con esa última palabra un sonoro y doloroso PLAS sonó en el salón.

--AY- dije en un pequeño grito, el primer golpe dejo una sensación de picor y ardor en mi nalga. Al segundo sentí como algunas nalgadas más caían sobre mis nalgas.

--Auch, ya para por favor, eso duele- dije, eso era nuevo para mi, nunca había recibido unas nalgadas antes.

--Si alguien hubiese hecho esto antes tu no sería una niña tan desobediente y malcriada- me regaño mi hermana mientras me nalgueaba.

--ay, ay , ayyy, me duele mucho Camila, lo siento de verdad. No lo volvere a hacer- las primeras lagrimas querían hacerse presente pero me contenía, no quería llorar frente a mi hermana.

-- No me voy a detener hasta que hayas pagado por tu comportamiento Karen- dijo mi hermana con severidad -- De ahora en adelante me ocupare personalmente de tus notas señorita. Por cada asignatura suspendida en tu siguiente boletín de notas recibirás 10 nalgadas, así que más te vale ponerte las pilas- me regaño mi hermana. A mi se me heló la sangre al escuchar eso ya que mis notas eran un asco y no faltaba mucho para la entrega de notas.

Después de 15 nalgadas se detuvo. Que alivio pensé, ya no aguantaba más las lagrimas. Hasta que de repente sentí su fríos pulgares en la cintura de mis pantalones, cando me dí cuenta que pretendía bajarlos puse mis manos para impedirlo.

--Karen, quita las manos.

--No por favor, las nalgas ya me duelen mucho.

--Si te hubieras comportando en tu habitación y me hubiese dejado castigarte tu castigo ya habría terminado, pero en cambio preferiste salir corriendo y provocar un caos, mira a tu alrededor.

Efectivamente, con las ansias de correr de mi hermana habían muchas cosas rotas, vidrios en el piso, la ropa que ya estaba seca y planchada se encontraba mojada y arrugada, es decir, necesitaba esas nalgadas. Suspire hondo y baje las manos dejando pista libre a mi hermana.

Camila me miro sonriente, se había dado cuenta que había entendido, pero aun así no podía dejarme ir tan fácil, así que volvió a poner los pulgares en la cintura del pantalón y los bajo hasta las rodillas.

Suspiro hondo, subió la mano y la bajo con fuerza.

Ya con las cinco primeras nalgadas empezaron a salir lagrimas de mis ojos, no podía aguantar más.

--ay ay AY- ya con la duodecima nalgada compense a llorar a moco tendido. No solo por el dolor de las nalgadas, sino por lo decepcionada que se sentía consigo misma.

Ya con la nalgada número 15 mi hermana se detuvo y empezo a acariciar mi espalda.

--Ya, ya paso. Siento haberte pegado pero quiero lo mejor para ti - Me volvió a subir el pantalón y me levanto de su regazo para después abrazarme con mucha fuerza -¿sabes que te quiero muchísimo no?

--Claro que si, yo también te quiero Camila- le dije con la cara en su pecho y aun llorando un poco. Estuve un buen rato ahí.

--Muy bien- dijo al fin- ahora, mientras yo limpio este desastre tu subirás a tu habitación y te pondrás a estudiar enserio, dentro de una hora subiré, y si no sabes aunque sea un poco del contenido para tu examen recibirás otra tanda de nalgadas pero esta vez con el cepillo, ¿fui clara señorita?- me dijo Camila con los brazos cruzados.

Asentí con temor al escuchar la palabra "cepillo" y me fui velozmente a mi habitación. Tome el libro de historia y empece a estudiar, por suerte resulto no ser un tema muy complicado y cuando Camila subió le pude decir varias cosas.

--Muy bien hecho, ahora si, lávate las manos y baja, acabo de encargar una pizza y recuerda, siempre te amaré aunque tenga que darte nalgadas- me dijo dándome un beso en la frente y saliendo de mi habitación.

Yo me ruborice un poco pero me alegre luego. Después de la cena y pasar buenos momentos con mi herma me fui a la cama, tuve que dormir boca abajo por el dolor pero, por alguna razón me sentía contenta.

─── ∙ ~εïз~ ∙ ───

Elizabeth Witch T1 C3

  Ese día Elizabeth se había levantado bastante temprano ya que debería ir a la escuela de magia negra. -- ¿Porqué debemos ir nosotras tambi...